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 La amortiguación es importante para todos los corredores y suele venir proporcionada sin añadir un peso adicional al calzado.
 
El calzado que no está diseñado específicamente para correr puede tener suelas rígidas. Esto aumenta la tensión sobre el gemelo y puede aumentar el riesgo de esguinces en los músculos situados en la parte delantera de la espinilla.
 
Es importante que el calzado para correr ofrezca el apoyo necesario para reducir cualquier movimiento de rotación excesivo de los pies.
 
¿Qué tipo de calzado debo utilizar?
 
Para saber cuál es el ideal para ti, el primer consejo es acudir a una tienda especializada para corredores para realizarte una prueba de pisada, cuentan con el equipo y personal capacitado.
 
También puedes realizar una prueba casera para tener una idea sobre tu tipo de pisada, con papel periódico o cartón, moja levemente la planta del pie, camina de forma natural de modo que tu huella quede marcada en el papel, ahora podrás verificar que tipo de arco tienes (alto, medio o bajo).
 
Tipos de pisada:
Neutra: se mantiene un eje vertical y un desplazamiento lineal.
Pronación: es cuando el eje se  inclina hacia lado interior.
Supinación: cuando la inclinación se produce hacia el lado exterior.
Aunque es de gran ayuda conocer el tipo de pisada, existen factores que deben ser evaluados para conseguir el calzado ideal para ti:
Peso del corredor
Distancias que se van a correr
Dureza o flexibilidad del pie
Características y particularidades físicas
Técnica de carrera y estado físico
Terreno donde se va entrenar
Ritmo de carrera
Lo ideal es acudir a realizarte una prueba y recibir la asesoría de un especialista.
 
Tipo de calzado para correr
 
Control del movimiento: son más rígidos y están diseñados para ofrecer más apoyo, evitando que el pie rote demasiado hacia el interior (sobrepronación).
 
Estabilidad o amortiguación estructurada: para sobrepronadores leves o moderados que necesitan  estabilidad y amortiguación.
 
Amortiguación (neutral): son flexibles, blandos y ligeros, con poco apoyo y mayor amortiguación. Diseñados para personas sin sobrepronación, supinadores o personas con arcos altos.
 
Ligeros: diseñados para la velocidad, con amortiguación y apoyo básico, ideales para los entrenamientos de velocidad o competición.
 
Superficie para correr: Existen distintos tipos de calzado para las distintas superficies. Si es un corredor que prefiere lugares pavimentados, la amortiguación es muy importante. En superficies irregulares como el trail running, necesitará un calzado con control de la torsión.

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