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Que pensar mientras entrenas 6 curiosidades sobre el  mundo fitness
En la actualidad, todos queremos estar saludables. Las imágenes de cuerpos definidos y bronceados inundan nuestras redes sociales, motivándonos a incorporarnos en este modo de vida. Afortunadamente, es una moda positiva que nos ayuda a vernos y a sentirnos geniales.

¿Aún no te animas a inscribirte en el gimnasio más cercano o a salir a correr? Nutrición Sin Más te explica detalladamente los beneficios del ejercicio regular. Sabemos lo difícil que es empezar a entrenar cuando tu conocimiento en el mundo del fitness no es tan amplio, así que estamos acá para ayudarte a romper algunos mitos muy difundidos en la industria y a enseñarte conceptos claves para lograr todas las metas que te propongas.

Igualmente, si ya asistes a un gimnasio, estos consejos serán útiles para incrementar tu conocimiento. ¡Empecemos! 

1.    ¿Qué debo pensar mientras entreno?

Esta pregunta tan curiosa tiene una respuesta simple. Debes pensar en el ejercicio y en el músculo que estás entrenando. De nada sirve que hagas tus ejercicios “por hacerlos” mientras estas divagando sobre tus responsabilidades y no pones particular atención en tus movimientos. 

Si no sientes que el ejercicio está “quemando” el músculo, probablemente tu postura o técnica está errada. O no te estás exigiendo lo suficiente. Consulta a tu entrenador para que corrija estos errores. 

Ya sabes, la clave está en concentrarse. 

2.    Luego de entrenar, ¿debo bañarme con agua fría o caliente?

Bañarte es vital al finalizar cualquier actividad física para refrescar el cuerpo y eliminar el sudor. Sin embargo, muchos deportistas no están seguros a la temperatura que debe estar el agua.
Los expertos sugieren hacerlo por el método llamado “baño de contraste”.  Es decir, empiezas con un baño de agua caliente para fomentar la relajación muscular. Inmediatamente después, cambia a agua fría con el fin de disminuir la inflación en tus músculos y estabilizar el ritmo del corazón.  Realiza este cambio de temperaturas un par de veces y termina con un baño frio. 

3.    ¿Cómo crecen los músculos?

Probablemente vayas al gimnasio o corras diariamente para mejorar la apariencia de los músculos, tonificándolos y haciéndolos más grandes. Los hombres generalmente desean desarrollar el pecho y los brazos, mientras que las mujeres se enfocan en los glúteos y piernas. 

No obstante, ¿te has preguntado cómo crecen tus músculos? Por microrupturas en tus células musculares. ¡No te asustes! En este contexto, una “ruptura” es algo positivo. Estas células parcialmente dañadas liberan sustancias llamadas citoquinas que alertan al sistema inmune y le indican que deben repararlas. Con ciclos sucesivos de reparación, el musculo aumentará en masa y en fuerza. Es términos científicos, esto se conoce como hipertrofia.

Lógicamente, es proceso no puede ser realizado de manera eficiente si la nutrición no es la adecuada. 

4.    ¿Y el batido de proteínas?

Ahora que entiendes el mecanismo por el cual tus músculos se desarrollan, entenderás por qué es más efectivo tomar tu batido de proteínas luego de la actividad física.  

Gracias a la rápida absorción de este suplemento, el momento ideal es justo después de tu rutina. Distintas investigaciones científicas han llegado a la misma conclusión.

Hay que mencionar que el consumo de estas bebidas no es sinónimo de crecimiento muscular en tiempo record. Es un “ayuda” que le damos al cuerpo. Si te parece que estos suplementos son muy costosos o muy procesados, puedes prescindir de ellos y aun así conseguir resultados óptimos.  

5.    ¿Las mujeres deben entrenar con pesas?

Totalmente. Existe la falsa creencia que propone que el entrenamiento con pesas en mujeres genera una apariencia masculina. Esta afirmación es falsa. Usar pesas para tonificar cualquier músculo lo hará lucir tonificado y aumentará la fuerza del mismo.  

6.    ¿Las bebidas alcohólicas afectan el rendimiento deportivo?

Sí. Por varias razones. Generalmente los cocteles y otras bebidas tienen un inmenso contenido calórico, de ahí el término “barriga de cervecero”. Además, el alcohol te deshidrata y, en exceso, te da un increíble malestar al día siguiente ¿Quién entrena con dolor de cabeza? ¡Nadie! Por ello, es lógico asumir que las resacas y el consumo constante de alcohol retrasarán tu progreso. 

Como vimos, el ejercicio involucra todo un cuerpo de conocimiento con bases en la fisiología y otras ciencias. Esperamos que estos consejos hayan sido útiles y que puedas aplicar estos principios básicos a tus actividades deportivas. ¡A entrenar!  
 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. 

Twitter: @edigomben

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