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Ocurrió el tercer lunes de Abril del 2004.

 

Por primera vez en su historia, la cinta que determina al vencedor del 108º Boston Marathon, era traspasada por una mujer antes que un hombre. La kenyana Catherine Ndereba, obtenía, hasta el momento, su tercer título en ese circuito. Se había implementado una nueva modalidad, en donde las mujeres Elite largarían 29 minutos antes que los hombres, duplicando la emoción visual del espectáculo, ya que un eventual final entre damas no se desdibujaría entre atletas masculinos. De esta manera, se pone en lo más alto del pedestal la figura femenina en dicha competencia, luego de un arduo y tortuoso camino, plagado de las dificultades y sinsabores propias de un evento, en el que, apenas unas pocas décadas atrás, era considerado exclusivamente para caballeros, debido a la dureza de su trayecto.

 

Hasta el año 1966, apenas un puñado de mujeres se había atrevido a correr los míticos 42K. Se cree que una joven llamada Melpómene completó el circuito olímpico griego, en 1896. Otras maratones fueron corridas por la francesa Marie Ledreu, en 1918, la británica Violet Piercy (03:40), en 1926, y la norteamericana Ferry Lepper (03:37), en Culver City, USA., en 1963. Tres valientes mujeres, Judy Mitchell, Susan Johnson y Debbie Haines, se habían atrevido al durísimo recorrido de la Equinox Marathon en Alaska, entre 1963 y 1966. En 1964, Briton Dale Grieg corrió en 03:27 los 42K de la Isle of Wight, y Millie Simpson en 03:19 en New Zealand.

 

Roberta Gibb vivía en Winchester, Massachussets, y solía correr aficionadamente, sólo por placer. En 1965, vio desde fuera la Boston Marathon, y quedó fascinada con el evento. Se casó con un marino de la Armada estadounidense, y se mudaron a las afueras de San Diego, en California. Allí comenzó a incrementar sus volúmenes de entrenamiento, corriendo siempre sola, por la costa, o por el desierto. Cuando a principios de 1966 escribió a la Boston Athletic Association para solicitar su formulario de inscripción para el maratón de ese año, le contestaron que las mujeres no estaban aceptadas.

 

Roberta Gibb corriendo sin número, en el Boston Marathon en 1967

 

Poco le importó. Determinada a correr en el maratón de su ciudad natal, viajó durante cuatro días en el ómnibus, que unía el trayecto de costa a costa. Se escondió detrás de unos arbustos, y hasta tuvo que esquivar en la largada algunos intentos de bloqueo, por parte de los asistentes de la competencia. Finalizó el circuito en 03:21:40, y el Gobernador de Massachusetts de ese entonces, John A. Volpe, le estrecha su mano al llegar, en señal de reconocimiento, y algunos pocos afortunados, fueron testigos de este episodio, que regaron el hecho como un mito urbano.

 

Fue así como ésto llegó a oídos de Kathrine Switzer, más como leyenda que como una realidad. En el otoño norteamericano de 1966, le comenta a su coach Arnie Briggs (un maratonista de 50 años), sus ganas de participar en la nueva edición de la Boston Marathon. Kathrine entrenaba en el equipo masculino de Cross Country de la Universidad de Siracusa, dado que no existían equipos femeninos intercolegiales en esos tiempos.

 

Arnie le dice que no cree que una mujer haya sido capaz de correr 26.2 millas, más allá de la publicidad que rondaba, pero que si ella entrenaba como para hacerlo, la acompañaría. Kathy entrenó duro, y en Marzo de 1967 solicitaron los formularios. En ningún lugar se especificaba el sexo, y Kathy llenó con sus iniciales los espacios en blanco en donde irían sus nombres: K.V. Switzer. Pagaron los 3 dólares (era el costo por inscripción en ese entonces), y enviaron los papeles de inscripción. En la largada, nada ocurrió. Junto a ellos también corría Tom, el novio de Kathy.

 

Katherine y Roberta corren la Boston Marathon en 1967 

 

Luego de recorridas las dos primeras millas, un camión de medios delató la presencia de Katherine. Jock Semple, el Co-director del Maratón, se volvió furioso cuando vio a Kathy, y se abalanzó sobre ella gritándole -“Get out of my race…!!!”- (-“Fuera de mi carrera…!!!”-) Tom, el novio de Kathy, con un físico más de rugbier que de maratonista, lo empujó derribando a Semple hacia un costado. Los fotógrafos documentaron ese momento, que recorrió el mundo entero. Roberta Biggs también había vuelto a correr sin número, finalizando en 03:27. Kathy terminó su primer y accidentada maratón en 04:20, pero había marcado un precedente.

 

Luego de la Boston Marathon de 1967

 

En las ediciones de la Boston Marathon de 1968 y 1969, Kathy no se presentó a competir, y se sintió mal en ambas ocasiones al ver a algunas chicas en la línea de largada, sin número. Es que en los nuevos formularios estaba impreso “Men Only” (Sólo Hombres). Roberta Gibbs volvió a ser la 1º mujer en llegar en 1968. En 1969, Sara Mae Berman se animó a efectuar el circuito. Ella estaba casada con Larry, un asiduo corredor, que a su vez era conocido de Jock Semple. Fue la primera en finalizar con un 03:22:00, y fue muy astuta al decir una irónica frase que en principio enojó a las mujeres, pero que a largo plazo puso en ridículo, con mucha sutileza, a la Boston Athletic Association. -“Las mujeres no corremos la Boston Marathon; simplemente hacemos el mismo circuito en el mismo tiempo que los hombres…”

En la edición del 70 se implementó el primer Standard mínimo de clasificación para poder correr en Boston. Era de cuatro horas. En un día lluvioso, Sara emplea 03:05:00; Nina Kuscsik, una chica oriunda de Long Island, llega en 03:12:00, ocupando el segundo lugar. En 1971, Nina iba liderando la competencia, pero es alcanzada por Sara en Heartbreak Hill, y corren juntas casi hasta el final, en un duelo emocionante, en donde Sara vence a su rival por un minuto, con un 03:08:00. La pasión puesta entre estas dos mujeres en la carrera, hizo que la gente comenzara a proyectar cuál sería la primera en hacer el recorrido en menos de tres horas. Sara volvió a correr otro maratón a tan solo un mes de finalizada esta edición, imponiendo un 03:00:35.

 

El 31 de agosto de ese año, la australiana Adrienne Beames pulveriza la barrera de las tres horas con un impresionante 02:46:30, en Werribee, Australia.

 

Ante la progresión de acontecimientos y el poder de comunicación global de la prensa a la hora de informar todos los avances del “sexo débil” en el ámbito deportivo, se decide, en 1972, oficializar la categoría femenina en la Boston Marathon. Pero el tema seguía sin resultar sencillo; precisaban una marca de clasificación de 03:30:00, y además, largarían en un sector distinto al de los hombres. Siete mujeres se presentaron orgullosas en la línea de largada, con sus dorsales oficiales. Era un histórico y triunfante momento. Entre ellas se encontraba Kathrine Switzer, quien había sido empujada por el Co-Director de la prueba cinco años antes. En una jornada extremadamente calurosa, Nina Kuscsik se convierte en la primer vencedora oficial de la 76º Boston Marathon 1972, con un tiempo de 03:10.

 

Nina Kuscsik venciendo oficialmente en la Boston Marathon de 1972

 

El 28 de Octubre de 1973 se realiza el primer maratón exclusivamente para mujeres, en Alemania Occidental. Cuarenta mujeres procedentes de siete países completan el recorrido.La noruega Grete Waitz vence en la categoría femenina del Maratón de New York en 1979, con un 02:27:33, convirtiéndose en la 1º mujer en correr por debajo de las 02:30 El New York Times, saca un editorial, en donde se pone de manifiesto la hora de diferencia obtenida en la nuevo record de Grete, con la marca de quince años atrás. En la edición de la Boston Marathon de 1983, Joan Benoit, una jovencita que sufría de fragilidad ósea, rompe la Marca del Mundo obteniendo un impresionante 02:22:43 en ese durísimo circuito.

 

El primer maratón femenino oficial, sancionado por la IAAF, fue el de Tokyo, en Noviembre de 1979, y en Los Ángeles de 1984, las mujeres correrían el primer maratón olímpico femenino, en el que vence la mismísima Joan Benoit, de USA, con un tiempo de 02:24:52, en medio de la ovación de todo un estadio de pie, en señal de reconocimiento.

Aunque parezca increíble, Joan había sido operada de ambas rodillas pocos meses antes de los Juegos Olímpicos.El récord del mundo femenino lo obtuvo la británica Paula Ratcliffe en la Flora London Marathon, el 13 de Abril del 2003. Logró un impresionante 02:15:25.

 

Paula Ratcliffe record femenino de Marathón

 

Todas las mujeres aquí nombradas han dejado una huela indeleble a través del tiempo y de la Historia. Cada una de ellas es única e irrepetible. Pero he de destacar a una que su ímpetu vital y espíritu inquebrantable prevalecieron por sobre sus condiciones atléticas. Joan Benoit, esa chica cuyo entrenamiento estaba basado en correr dentro de una piscina con un arnés, para evitar la ruptura de sus frágiles huesos, aquella en que su debut en la distancia lo efectuara en la Boston Marathon y rompiera la marca del mundo en ese momento, la misma que obtuviera el Oro Olímpico en los Juegos de Los Ángeles 84, habiendo sido operada de sus rodillas pocos meses antes de dicha competencia… Y ahí estaba ella, delante de mí… No era un sueño… Era de carne y hueso. La mítica Joannie me firma el dorsal en la Expo de la Scotiabank Toronto Waterfront Marathon, mientras conversa animadamente conmigo, como si fuera una aficionada más. En dos días, y con sus 53 años, correría la Media Maratón, que se realiza de manera conjunta con el Full Marathon. Y obtendría un impresionante 01:22:05, y el 2º puesto en categoría Femenino, en un día complicadísimo para correr. Joan me sigue asombrando…Y sigue corriendo… Nada la detiene, ni siquiera la adversidad de su problema físico que la acompañó durante toda su carrera deportiva, algo que ella tomó como un ingrediente más a sortear, que le da sabor al desafío…

 

Fuente

El Mundo de los Corredores

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