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 Correr es un deporte muy exigente, con mucho impacto a nivel muscular y articular. Es importante no parar en seco al terminar el entrenamiento, volver a la calma en forma gradual y realizar estiramientos para recuperar y soltar la tensión de los músculos. Después de un entrenamiento demandante una buena sesión de estiramientos ayuda a soltar tensión y  un masaje en la zona adolorida. El frío es un antiinflamatorio natural para los músculos y articulaciones, nos ayuda a desinflamar los músculos y zonas con mayor demanda. Sumergir las piernas durante 10 minutos en agua fría te ayudará a disminuir la inflamación muscular y cualquier molestia producida por la carga de trabajo. Se acelera el torrente sanguíneo ayudando al sistema linfático a reciclar todas las células muertas, es decir elimina los desechos metabólicos presentes en los músculos. El frío hace que lleguen más nutrientes a las células y el proceso de regeneración sea más rápido.Después de esos entrenamientos demandantes utiliza una bolsa de hielo para darte un masaje o en una tina con hielos deja descansar tus piernas por 10 minutos. El masaje con hielo, es una forma de crioterapia, es un tratamiento efectivo para los daños músculo esqueléticos. Se puede utilizar cubos de hielo o paquetes de hielo, para disminuir el dolor y la inflamación en los tejidos dañados, y se aplica de forma que movilice o masajee tus tejidos para promover la curación. El masaje con hielo se puede utilizar para condiciones agudas y crónicas.