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Las ampollas se producen cuando el calzado nos roza y se localizan en las zonas donde el pie tiene fricción (Talones, puntas de los dedos, entre los dedos y cualquier lugar donde ocurra algún roce), el roce puede darse por correr con un calzado nuevo, calcetines inadecuados, calzado apretado o demasiado grande, son varios los factores que debemos detectar para prevenirlas.

Como evitarlas

Podemos detectarlas antes de que aparezcan, las ampollas son una zona irritada en la piel que genera molestias, si en tus entrenamientos aparecen estas áreas irritadas, debes prestar atención a estas señales.

 

Estas son algunas de las recomendaciones para evitarlas:

 

  • Cuida que tu calzado se encuentre en buen estado, que sea el adecuado para tu pisada y no apriete al correr.

  

  • No estrenes calzado el día de la competencia, debes utilizarlo unas semanas antes y haber realizado al menos un entrenamiento de distancia.

  

  • Elige calzado cómodo, es recomendable comprarlos medio número más grande, ya que el pie tiende a hincharse al correr.

  

  • Utiliza calcetines que favorezcan la transpiración y no tengan costuras. Invierte en buen par de calcetines, tomate tu tiempo para ajustar correctamente los contornos y evita dejar arrugas que puedan provocar fricción.

  

  • Utiliza un poco de vaselina en toda la zona de los pies, en especial en talón y dedos.

  

  • Hidrata tus pies. Tener los pies bien hidratados ayuda a prevenir la aparición de ampollas. Existen varias cremas especializadas en el cuidado de los pies.

  

  • Mantén las uñas bien cortadas y cuidadas. No las cortes en exceso, hacerlo correctamente ayuda a evitar roces en la parte superior de los dedos.

  

¿Qué hacer cuando aparecen?

  • No arranques la piel de la ampolla, dejar la piel de la ampolla es la mejor protección para la carne viva que está debajo.
  • Lava la zona afectada con agua tibia y limpia con alcohol.
  • Pica la ampolla con una aguja esterilizada (pásala por una llama y límpiala con alcohol para reducir el riesgo de infección) y deja que  drene la ampolla. Puedes colocar hilo en la aguja y atravesar la ampolla completamente, dejando el hilo dentro de la ampolla para un mejor drenaje.
  • Limpia la zona con alguna sustancia cicatrizante y antiséptica.
  • Cubre la zona con un curita,  algodón con gasa micropore o en casos más extremos vendar el pie.

 Realizando este procedimiento evitaras que la piel se repliegue y pueda causar dolor. Dejar la piel de la ampolla encima ofrece una protección natural para la piel que está debajo.